¡Muy buenas!
Cadera atrás, respiración diafragmática, ahora aguántala y aprieta, rodillas afuera, rompe la paralela…
Si alguna vez te has puesto la barra olímpica encima para hacer squat sabes por donde voy.
Hoy te voy a hablar de la sentadilla, quizás el rey de todos los ejercicios de piernas.
La sentadilla es un movimiento que trabaja un montón de músculos en sinergia (no solo las piernas) y con mucha carga, por lo tanto muy efectivo para ganar fuerza y masa muscular en general (algo clave para nosotros) pero, sin embargo, pocas personas en el gimnasio la hacen.
La mayoría se la saltan porque es difícil y usan excusas como “es malo para las rodillas”, “me hago mucho daño en la espalda”, etcétera.
En el artículo que te traigo hoy abordaremos…
Como hacer la sentadilla perfecta. Los 7 errores que debes evitar. Los músculos involucrados. Distintos tipos de ejecución junto algunas variantes. Y un par de consejos prácticos para personas con poca experiencia.
¡Espero que te guste!
La sentadilla es un ejercicio multiarticular muy complejo, que involucra simultáneamente tres articulaciones, la cadera, la rodilla y el tobillo.
Para realizar una sentadilla tienes que empezar de pie, agacharte y luego levantarte. Suena muy simple, pero, en realidad, su correcta ejecución requiere prestar atención a unos cuantos detalles.
Rompe la paralela, cadera atrás, respiración diafragmática, rodillas afuera…
Si alguna vez te has puesto la barra olímpica sobre los hombros, sabes de lo que hablo y seguro que te suenan esos inputs.
Hoy te voy a hablar del ejercicio básico más completo para piernas y glúteos.
Los beneficios de este movimiento no solo son evidentes para los deportistas sino para cualquier persona ya que es un movimiento muy funcional que forma parte de nuestro día a día.
Es capaz de reclutar una gran cantidad de grupos musculares en un solo movimiento.
No solo trabaja el tren inferior, también requiere de estabilidad abdominal y acondiciona toda la espalda.
A algunas personas les preocupa que la sentadilla dañe sus rodillas, caderas y espalda, pero la realidad es es que si se realiza correctamente ocurrirá todo lo contrario, protegerá y mejorará el funcionamiento de estas y otras articulaciones.
En este artículo te voy a mostrar algunos consejos sobre cómo ejecutar este ejercicio, teniendo en cuenta también las numerosas variantes como la sentadilla frontal, la sentadilla sissy, hack squat, etcétera.
¿Cómo hacer la sentadilla perfecta?
La técnica correcta de sentadillas no es universal, sino que depende de cada persona, ya que cada uno de nosotros tenemos palancas diferentes.
Por tanto necesitas encontrar la sentadilla perfecta para ti.
Entrenar la sentadilla en el gimnasio al azar, sin antes aprender un patrón correcto, aumenta el riesgo de lesiones y disminuye la efectividad de este gran ejercicio.
Rodillas extendidas
Pies tan anchos como las caderas y alineados con ellas
Puntas apuntando ligeramente hacia afuera
Cabeza y mirada hacia adelante
Tomar como referencia la vértebra C7 y ponerla justo debajo
Hombros aducidos
Set up
Coloca los pies separados aproximadamente al ancho de las caderas, ni muy juntos, ni muy separados.
La espalda debe estar completamente recta, la mirada ha de mantenerse al frente y el abdomen contraído. Eleva el pecho y mantén una ligera retracción escapular, dirigiendo la mirada y la cabeza ligeramente hacia abajo.
Coloca el peso sobre los talones: sobre todo cuando hacemos sentadillas sin peso es frecuente echar el peso de nuestro cuerpo sobre la punta de los pies e inclinar demasiado la espalda hacia delante.
Un truco que nos puede servir es el visualizarnos intentando empujar el suelo con nuestros talones, evitando de este modo poner el peso hacia delante.
Un abdomen entrenado, además, nos ayudará a mantener la espalda erguida y una postura correcta.
Una vez que haya llegado a la posición inicial, puedes comenzar la fase de descenso con una ligera bisagra de cadera para enganchar la cadena posterior (cadera atrás) manteniendo la curvatura de la espalda neutra, a continuación, comienza a descender de manera controlada.
Lo ideal durante el descenso es que seas consciente de tus pies en todo momento e intentes sentir el peso en el centro de ellos, trata de tener los tres puntos de apoyo apretando/enganchando el suelo. Pensar en abrir las rodillas hacia afuera también es muy útil en la bajada.
Rodillas no sobrepasan excesivamente dedos de los pies aunque pueden y deben hacerlo un poco
Muslo superior a nivel del suelo con los glúteos
Cabeza y mirada hacia adelante
Mantener las curvas fisiológicas de raquis
Escapulas aducidas y deprimidas
Utiliza la respiración para facilitar el ejercicio: una respiración adecuada nos puede ayudar a realizar el movimiento de forma correcta, e incluso a mover más peso.
Al hacer la sentadilla, mientras estamos de pie y antes de comenzar el movimiento tomamos aire, lo mantenemos dentro (respiración diafragmática) mientras bajamos y lo soltamos suavemente mientras estamos subiendo.
El hecho de mantener el aire en la bajada nos ayuda a conservar la tensión durante todo el movimiento y a llevar una postura adecuada y muy segura.
Encuentra tu profundidad ideal. Intenta bajar tanto como puedas, siempre y cuando se mantenga una postura correcta sin perder la neutralidad de la columna.
Es decir, el objetivo a largo plazo debe ser bajar al menos al paralelo o, mejor aún, romperlo para estimular aún más los isquiotibiales y los glúteos.
Pero la profundidad de la sentadilla va a depender de factores como el rango de movimiento de nuestras caderas y de nuestros tobillos, de si tenemos o no la musculatura de la cadena posterior acortada, en definitiva, de nuestra propia anatomía (una persona con un fémur muy largo en relación con la tibia podrá bajar menos).
Teniendo en cuenta estos factores y trabajando en ellos podrás aumentar también la profundidad de tu sentadilla.
Una vez que llegues al suelo, debes volver a subir manteniendo exactamente la misma actitud que usaste en el descenso. Algo muy útil aquí es apretar la barra contra tus trapecios todo lo que puedas para subir compacto y aplicar más fuerza.
Para entender si estás subiendo correctamente, puedes fijarte en dónde sientes el peso del cuerpo, que idealmente debería estar en el centro del pie.
7 Errores que debes evitar
1. Llevar las rodillas hacia dentro al levantar subir: esto se conoce como «valgo de rodillas». Las rodillas deben mirar ligeramente hacia fuera en la misma dirección que la punta de los pies.