Es la técnica que consiste en el examen atento y sistemático de los comportamientos, actitudes y procesos que el alumno realiza en el aula.
En qué se centra: En el "saber hacer" y en el "saber ser". No interrumpe la actividad del alumno. Uso ideal: Evaluar el trabajo cooperativo, la autonomía, el manejo de materiales o la participación. Sentido pedagógico: Captar información que no queda plasmada en un papel, pero que es fundamental para el desarrollo de competencias.